John Martinis, Nobel de Física, advierte sobre los riesgos de la computación cuántica para la seguridad digital.

El científico advierte sobre la vulnerabilidad de los sistemas criptográficos actuales ante el avance de la computación cuántica.

  • ✅ John Martinis, Nobel de Física, advierte sobre los riesgos de la computación cuántica para la seguridad digital.
  • ✅ Los sistemas criptográficos actuales podrían ser vulnerables ante el avance de la computación cuántica.
  • ✅ Expertos urgen a prepararse para la transición a sistemas criptográficos cuánticamente seguros.

El físico John M. Martinis, laureado con el Premio Nobel de Física 2025, en la Real Academia Sueca de Ciencias (7 de diciembre de 2025).

Fuente: Karen Zhou · Licencia: Creative Commons Atribución-Compartir Igual 4.0 · Uso editorial


En un mundo cada vez más interconectado, la seguridad digital es una piedra angular que sostiene desde las transacciones bancarias más cotidianas hasta las comunicaciones más sensibles. Sin embargo, esta seguridad podría estar en peligro ante el avance imparable de la computación cuántica. John Martinis, uno de los tres científicos galardonados con el Nobel de Física en 2025 por sus investigaciones en el universo cuántico, ha lanzado una advertencia clara: “No me gustaría que la computación cuántica se conociera por haber roto internet”. Esta declaración, hecha durante el Quantum-Safe Summit, subraya la urgencia de prepararse para un futuro en el que los sistemas criptográficos actuales podrían volverse obsoletos.

El desafío de la criptografía cuántica

La seguridad de internet se basa en claves criptográficas que protegen la información mediante algoritmos complejos. Estos algoritmos dependen de la dificultad de factorizar números grandes, una tarea que, hasta ahora, ha sido computacionalmente inviable. Sin embargo, en 1994, Peter Shor, matemático del MIT, demostró que un ordenador cuántico podría resolver este problema de manera eficiente. Este vaticinio comienza a hacerse realidad, según advierten expertos como Anand Oswal, vicepresidente de Palo Alto Networks, quien afirma que “a finales de esta década, un ordenador cuántico criptográficamente relevante será capaz de romper el cifrado que sustenta nuestra economía global”.

La carrera contra el tiempo

Ante esta amenaza, los expertos urgen a una acción inmediata. Nikesh Arora, director general de Palo Alto Networks, señala que hay una ventana de entre dos y siete años para prepararse. “Este es el momento de empezar a pensar en cómo va a impactar y qué implicaciones conlleva”, advierte. La transición a un entorno cuántico sin alterar la productividad, la tecnología y la infraestructura es un desafío monumental que requiere una planificación cuidadosa y una ejecución meticulosa.

La estrategia de cosecha hoy, descifra mañana

Una de las tácticas más preocupantes que han adoptado los ciberdelincuentes es la conocida como “cosecha hoy, descifra luego” (Harvest Now Decrypt Later). Esta práctica implica recopilar datos actualmente para descifrarlos en el futuro cuando la tecnología cuántica esté disponible. Según Arora, “no podemos esperar hasta ese día para actuar. Debemos estar seguros hoy”. Esta estrategia subraya la urgencia de fortalecer los sistemas de seguridad antes de que sea demasiado tarde.

Jerry Chow, responsable del grupo de Computación Cuántica Experimental en IBM, respalda esta urgencia. “En algún momento va a suceder y creo que la clave principal es estar por delante de eso, sí, prepararse para ello ahora”, admite. La próxima disponibilidad de tecnología cuántica, según IBM, se prevé que sea capaz de resolver problemas imposibles para la computación clásica, pero también de desafiar los sistemas criptográficos actuales.

Preparándose para lo inevitable

Las grandes agencias gubernamentales de seguridad en internet y las multinacionales del sector llevan años preparándose para este mundo poscuántico. Sin embargo, las empresas menores y proveedores de las entidades más relevantes no han seguido el mismo ritmo. Colin Soutar, director en Deloitte de asesoramiento en riesgos, resalta la labor del NIST (Instituto Nacional de Estándares y Tecnología de los Estados Unidos), que lleva años investigando. Pero apunta a la necesidad de que todas las entidades comiencen a pensar en la nueva era.

“Si empiezas pronto, puedes ver dónde están las vulnerabilidades y empezar a integrar las alternativas en las actualizaciones empresariales planificadas que ya se hacen. Es reinventar los sistemas subyacentes y eso supone mucho trabajo”, advierte. Soutar aboga por empezar a establecer la infraestructura y la organización, identificar las debilidades y remediar. “No intentes arreglarlo todo de golpe. Puedes empezar a hacer actualizaciones selectivas a medida que avanzas. Es un proceso iterativo, no secuencial”, aconseja.

Dustin Moody, matemático en la División de Seguridad Informática del NIST, añade otra recomendación: flexibilidad y agilidad para “cambiar a otra cosa en algún momento”. “Nunca podremos tener 100% de seguridad. Alguien puede llegar con una idea nueva, un ordenador cuántico o una IA que suponga un enfoque nuevo que nunca habíamos considerado y que siempre es posible”, explica. Moody reclama formación, inventariar los elementos sobre los que se han establecido o se establecerán sistemas criptográficos, así como su vida útil (“suena fácil, pero es muy complicado”, advierte), tener un proyecto y mandos específicos, ejecutar los planes y extenderlos. En este sentido, advierte sobre uno de los problemas clásicos de la ciberseguridad: “Tendrás que hablar con tus proveedores para asegurarte de que hacen lo mismo”.

“Básicamente, empieza ese proceso ahora y no esperes porque va a ser una transición larga y compleja”, concluye. “Debemos asegurarnos de tomar medidas inmediatas, superar la fase de tormenta de ideas, ir rápido, pensar por dónde empezar y simplemente empezar. Hoy estamos hablando de actuar”, añade Michael Duffy, director federal de Seguridad de la Información de EE UU.


La advertencia de John Martinis y otros expertos subraya la urgencia de prepararse para el impacto de la computación cuántica en la seguridad digital. La transición a sistemas criptográficos cuánticamente seguros no es una opción, sino una necesidad imperativa. El tiempo para actuar es ahora, y la colaboración entre gobiernos, empresas y expertos en seguridad será crucial para garantizar un futuro digital seguro.