Filosofía antigua y su influencia en la vida moderna

Epicuro, filósofo griego del siglo IV a.C., propuso una visión del placer que va más allá de los excesos y se centra en la serenidad y la imperturbabilidad.

  • ✅ Epicuro fundó ‘El Jardín’, una escuela filosófica en Atenas que se centraba en la naturaleza y los sentidos.
  • ✅ Propuso el placer como ataraxia, o imperturbabilidad, y desarrolló una taxonomía de cuatro tipos de goce.
  • ✅ Criticó el miedo a la muerte y la obsesión por la acumulación de bienes materiales.
  • ✅ Su filosofía ha sido cuestionada por su materialismo y negación de la inmortalidad del alma.
  • ✅ La influencia de Epicuro se extiende hasta la idea del carpe diem y la resiliencia moderna.
Estatua de Epicuro en la Universidad de Göttingen, Alemania.

En la Atenas del siglo IV a.C., una efervescencia filosófica transformó el pensamiento occidental. Sócrates, Platón y Aristóteles habían dejado una huella indeleble, y sus ideas se difundían en escuelas influyentes como la Academia de Platón y el Liceo de Aristóteles. Entre estos centros, ‘El Jardín’, fundado por Epicuro, se destacó por su enfoque único en la naturaleza y los sentidos.

El Jardín de Epicuro

Epicuro describía a los maestros como ‘médicos de la felicidad’ y buscaba exponer a los estudiantes a la naturaleza para amplificar su percepción sensorial. Su escuela categorizaba a los profesores y alumnos de manera similar a la educación universitaria contemporánea. Entre sus discípulos más notables estaba Hermarco de Mitilene, quien, a pesar de ser inicialmente renuente, se convirtió en un activo pensador epicureísta y sucesor de Epicuro.

El placer como ataraxia

Epicuro proponía el placer como ataraxia, o imperturbabilidad, y desarrollaba una taxonomía de cuatro tipos de goce: placer físico activo, placer físico estático, placer mental activo y placer mental estático. Consideraba que el último era el más genuino y preferible, ya que procuraba la felicidad mientras que los demás eran pasajeros. Criticaba los excesos y la acumulación de bienes materiales, postulando tener solo lo necesario para vivir cómodamente.

Epicureísmo vs. Estoicismo

Aunque el epicureísmo y el estoicismo pueden parecer opuestos, ambos propugnan el desprendimiento de los bienes materiales y la práctica de la virtud. La oposición entre estas filosofías pudo ser resultado de interpretaciones pedagógicas y la rivalidad entre escuelas en la Atenas clásica. Epicuro consideraba que el miedo a la muerte era infundado, ya que después de fallecer no hay dolor ni existencia. También rechazaba la inmortalidad del alma y la idea de castigos o premios tras la muerte.

Siguiendo este planteamiento, Epicuro es considerado precursor del carpe diem, la idea de vivir intensamente el presente. Su filosofía ha influido en la resiliencia moderna y la idea de reducir el impacto del dolor en nuestro ánimo.

Los censores de Epicuro centran sus críticas en su materialismo y negación de la inmortalidad del alma. Sin embargo, su llaneza y estilo directo al abordar las ideas han encontrado atractivo en filósofos contemporáneos. Mauro Bonazzi cuestiona su enfoque concentrado en el presente, argumentando que renunciar al tiempo significa renunciar a proyectos y aspiraciones.

En su libro ‘Una pena en observación’, C.S. Lewis explica la idea de que el dolor y la alegría son la cara y cruz de una misma moneda. Quizás Epicuro estaría de acuerdo con una versión modulada de su doctrina, no evitando el dolor a ultranza, pero reduciendo su impacto en nuestro ánimo.


La filosofía de Epicuro sigue siendo relevante en la búsqueda de la felicidad y la serenidad en un mundo moderno lleno de excesos y preocupaciones. Su enfoque en la imperturbabilidad y la reducción del dolor ofrece una perspectiva valiosa para enfrentar los desafíos de la vida contemporánea.